IR A BIOGRAFIAS 

1702.  "¿El Último Irlandés ?"

IR A RESUMEN

 

Gibraltar: "Una China en el Zapato"

 

Cádiz nos mostró España en términos de poesía:

 

Dame tu del alba la mañana, 

Fin de amores y de noches, 

Al recordar, que alba y noche, 

Se dieron cita en tus ojos. 

 

La noche buscando sombras; 

Retando a la Luz del día, 

Mientras; al Sol tu implorabas, 

Olvidando el Vino y las Rosas! 

 

Clonard.

Escudo de Armas de Redmond De Sutton et D'Alton.

 

Redmond, el pequeño irlandés, crecía en España y no tardó en aprender nuestro idioma. Los juegos en la calle con los niños gaditanos le ayudarían a ello, así como el contacto con su madrastra. Mas era una ancestral tradición, procurarse los mejores preceptores para asegurar la educación inflexible del primogénito y heredero del condado de Clonard. 

Un clima que le permitía mayor libertad, - jugar hasta el anochecer ! - tiempo para vivir, el Sol, la alegría de vivir de las gentes andaluzas. Todo deslumbraría la mente tierna de un niño habituado al frío, a la bruma y a la lluvia de su país natal.

En 1704, Redmond es ya un mocito de 13 años que dispone de una cierta autonomía, su padre le ha prometido su primer viaje a las Américas cuando cumpla los 14. A Redmond le gusta supervisar con su padre los trabajos en el puerto y aprovecha así también para conversar un poco en gaelo.

Recién comenzado el mes de Julio, Michael su padre, recibe una visita inesperada, de un capitán de navío llamado Edward de Sutton (b.c. 1670). Es uno de sus primos residentes en Francia. Viene de Marsella, alterando su plan de ruta inicial hacia Las Canarias y, fondea en Cádiz. Michael al ver el rostro de su primo Edward, naturalmente se siente colmado de alegría, pero los ojos del visitante expresan la inquietud, esa mezcla de odio y rabia ...... ¿quien podría provocarla? - Michael le abraza,   diciendo: 'No me lo digas....El Inglés....otra vez!!' - justo!,  has acertado!, ¿Quien otro podía ser, - verdad ? - responde Edward - que sonríe crispado mordiéndose los labios, y a continuación más tranquilo daba un beso a su sobrino Redmond. 

Tanto Michael como Edward, conocían las órdenes del "Conglomerado Clan Sutton-Walsh";  en pocos días los 5 navíos amarrados en Cádiz, estuvieron en disposición de zarpar. 

Al instante, hablaron con el gobernador militar de Cádiz, informándole de las nada buena noticia. El gobernador,  inquieto, comenta que ya se habían recibido amenazas de nuevos ataques desde el anterior mes de Mayo, sin embargo el tema no se lo habían tomado demasiado en serio  los partidarios del nuevo Rey Borbón. El Gobernador  envió por precaución y sin tardanza, emisarios a Sevilla para recibir órdenes y  refuerzos, ante el eventual, aunque hoy sabemos, desastroso acontecimiento. 

En realidad esto no fue así, o al menos no era tan simple: <<Ocurrió que como en toda "Guerra de Sucesión", había un gran número de partidarios del presunto Carlos III de Austria  entre los miembros de la nobleza española. Los ingleses, 'los zorros de Europa', estaban allí para procurarse el mayor número de dominios y  puntos estratégicos en el Mediterráneo, con la intención subyacente de provocar una verdadera guerra civil en España.>>

<< La Unión Borbónica de Luis XIV y Felipe V, de hecho descuidó hasta límites insospechables,  el temible frente naval de la coalición Anglo-holandesa, - enemiga de España y por la circunstancia, a favor de Austria - basándose en una hipotética superioridad de los ejércitos borbónicos en tierra, sobre el todo poderoso ejército austriaco de aquellos años.>>

Después de una interminable espera, la respuesta  de "Capitanía" en Sevilla, confirma que  la misiva de Edward era cierta. Apenas habíán pasado dos años que el almirante George Rooke (1650-1709) de nuevo se acercaba para tomarse la revancha. (Esta vez después de su fracaso en Cataluña).

Michael de Sutton, hacía más de una semana que había dado orden de zarpar a la "flotilla mercante", en dirección de las Islas Canarias, para evitar otro destrozo de naves, como el que tubo lugar hacía apenas dos años, en el mismo puerto de Cádiz. - Ah! Rooke, viejo cuervo! - exclamó Michael.

Nuestro gobierno, sujeto a los imperativos de la Guerra de Sucesión, de Felipe V, había dejado el flanco Sur de la Península, de nuevo desguarnecido. Un gran error de estrategia gritarían los mandos militares andaluces. Otra vez estos cretinos no han comprendido nada, decían. (cada palo que aguante su vela). Mas cuanta razón tenían aquellos lúcidos andaluces ! . Les sobraba arrojo y valor, pero por lo demás.......Qué desastre !, el 21 de Julio de 1704, la flota Anglo-Holandesa se encuentra ya frente a "La Roca" en posición de asedio. Fue el duodécimo sitio de Gibraltar, muy antaño gobernado por el Duque de Medina-Sidonia.

Era el 3 de Agosto de 1704 (otros dicen que el 24 de Julio) de madrugada en Gibraltar; plaza defendida por Don Diego de Salinas. La fortaleza contaba con 120 cañones, (algunos inservibles), y munición; mas en la fortaleza solo había 150 soldados, contra 1800 ingleses y holandeses bien equipados al mando del príncipe Darmstad. 

Los tres días anteriores habían sido los lugareños castigados regularmente con fuego de artillería. Después de no contestar a una propuesta firmada por el Archiduque Carlos, en la cual, se afirmaba que todos los habitantes de la roca verían sus derechos respetados, al igual que lo hiciera Carlos II.  Pero viendo Rooke que la rendición no llegaba...., a las cinco de la mañana, se dió el asalto al Peñón y su ciudad.

 Previamente durante cinco horas 900 cañones ingleses, realizaron 3.600 disparos, para luego dejar paso al desembarco de los infantes de marina enemigos. Las mujeres y los niños se refugiaron en el Santuario de Nuestra Señora de Europa que fue destruido. A continuación la plaza fue asaltada, profanadas las iglesias por los anglicanos, violadas las mujeres. Había heridos y muertos en todas las esquinas. 

La Guarnición de La Roca, o lo que quedaba de ella, decidió rendirse al caer la noche y, al día siguiente entregaron las armas a los invasores extranjeros. El Inglés Rooke retiró los estandartes españoles, y en su lugar plantó el bastión Británico, en nombre de la Reina Ana de Inglaterra.  El sueño del fatídico Lord Protector Cromwell y de la Reina Tudor Isabel I, se había cumplido.

No había transcurrido aún un año que nuestro Rey Felipe V, con la ayuda de Francia, se esforzó en recuperar Gibraltar. Pero la fortaleza bien guarnecida y con las defensas mejoradas, resistió con éxito el asedio español. El Inglés no se rindió.

Permítanos el lector repetir lo que cinco generaciones de generales españoles y abuelos nuestros habrán dicho una y otra vez en vida: "El Flanco Sur", hay que defender el Flanco Sur!. Al pueblo español siempre le ha sobrado arrojo y corazón, mas las guerras se ganan también con un buen mando y dotaciones.

En eso, los Irlandeses  tuvieron que aprender de sus primos los Ingleses, más organizados, pagando con sangre este tipo de carencias. En fin, poco tiempo después la población de Gibraltar, era toda de origen Genovés, Maltés y Judío. La Roca en 2003, sigue siendo una asignatura pendiente para todos los españoles.

 

Qué podía sentir un pequeño adolescente irlandés de 13 años, que desde su cuna había escuchado únicamente: "Guerra contra el Inglés" - ó - "Exilio a causa de......" - ó - aún peor: "Ya están aquí otra vez !" . Debió ser terrible.

Cuando el tratado de Utrecht fue firmado el 13 de Julio de 1713, se consolidó jurídicamente la posesión de Gibraltar por los Ingleses,  Redmond contaba entonces con 22 años. Con toda seguridad, participaría en la rabia que aquel hecho levantó en España entera. Nuestro Redmond estaba ya fuertemente vinculado con todo lo español y muy lejos de aquellos que habían tiranizado Irlanda durante siglos.

Localizar a Redmond en Cádiz, no ha sido tarea fácil, para algunos investigadores de nuestra familia, a tal punto que unas veces encontramos sobre documentos escritos el apelativo de Redmond de Sutton Dalton y en otras ocasiones aparece como Raymundo de Sotto y Arroyo. Hubo un periodo de transición de 70 años, durante los cuales, se encontraba nuestro apellido bajo una forma u otra. Recordemos que al llegar los normandos a Inglaterra, el topónimo "Teuton" se transforma en "Seuton" ó Sutton; Hasta que un buen día el propio Rey de España Carlos III, sugirió a nuestros abuelos el cambio definitivo del apellido, por ser considerado en España de procedencia exclusivamente inglesa. Damos por sentado que ésto no ocurrió con los O'Neill o los O'Donnell. Es un fenómeno aún así, bastante frecuente.

Los problemas políticos entre ambas potencias, llegarían a la ruptura diplomática y a la retirada de embajadores durante un tiempo, lo cual afectaría los negocios navieros de Michael su padre, ya que todos sus buques navegaban bajo pabellón inglés y España veía en esa enseña el símbolo de su mayor enemigo. No solo en la península, sino en el resto del Imperio. Por otra parte disponer de barcos ingleses en España, no era una desventaja si se sabían utilizar bien. Era el perfecto camuflaje, para infiltrarse en las colonias o aguas inglesas. Y esto fue exactamente lo que el Capitán Michael Sutton realizó con sus viajes frecuentes a Bristol, transportando vinos de Jerez, Madeira, Porto y Málaga y al mismo tiempo utilizando los canales de la resistencia irlandesa para obtener información privilegiada sobre los proyectos y actividades militares británicos. 

Nuestras naves siguieron navegando por doquier, con el apoyo de la Corona del Reino de España, más que nunca

Sabemos también que Michael y Redmond intensificaron fuertemente el negocio del algodón. Traían enormes cantidades de este producto desde las plantaciones del Caribe, donde era pagado con plata de origen peruano o mejicano. Aquí en Europa se transformaba y manufacturaba para ser expedido para su venta en ciudades como Buenos Aires o La Habana.

Además de Cádiz, algunos otros puertos europeos han alcanzado un gran auge: Liverpool en tráfico de esclavos; Londres se especializa en el comercio del azucar, siguen Burdeos, Nantes, Hamburgo, Amsterdam y Lisboa que al igual que Cádiz en España, trata continua e intensamente con las propias colonias de allende los mares.

Pasan los años y el viejo Michael no pudo resistir la tentación de volver a contemplar su querida Irlanda, su lado normando y gaélico, deseaba contemplar una vez más las verdes praderas y los largos crepúsculos al borde del mar con un lejano sonido de gaitas.

Michael sabía que algún día sus raíces tirarían de él, poco importaba si los castillos familiares aun estaban en ruinas, con tal de ver los lugares donde de niño había jugado, encontrarse con los compañeros de juventud que todavía vivían como él. y poder llevar dos docenas de rosas al lugar donde yace su amada Catherine, su primera esposa.

El Señor de Clonard morirá en su ciudad natal, respirando el mar y recordando los océanos por los que ha navegado; sentía la fatiga de los años y de nuevo soñaba con la Bahía de Cádiz, las palmeras de su entorno y las blancas torres y casas de aquella maravillosa ciudad, donde residían sus descendientes. Tendrá tiempo de ver a sus primos franceses, que le hablarán de los magníficos viñedos que han comprado en la región de Burdeos. Incluso llegó a pensar en regresar al continente, con la próxima fragata. Mas al amanecer de un buen día de 1732 Michael no despertará. La húmeda Irlanda le arrulló en sus brazos. La aún joven Francisca Arroyo su última y dulce compañera regresará a la Península, donde Redmond la encontrará al regresar de Puerto Rico, lágrimas en los ojos. Su sangre y su noble apellido  "Normando" han echado raíces en su nuevo hogar, Cádiz y en un nuevo reino: España!.

 

 

 

IR A PAGINA ANTERIOR

IR A PRINCIPIO DE PAGINA

IR A PÁGINA SIGUIENTE.

 Está Vd. en Página 5.